Experiencia

 
 

Back Home Up Next


Educar
Ejemplo
Ejemplo Malo
Elección
Enemigos
Enfermedad
Engaño
Enseñanzas
Entrega
Envidia
Error
Escuchando
Esperanza
Esperanzado
Esposas
Evaluación
Evangelio
Evangelistas
Evangelización
Evidencias
Excusas
Éxito
Experiencia
Extraño

 

Lista de Ilustraciones sobre la Experiencia:

  1. EXPERIENCIA AMARGA

  2. EL JINETE PERDIDO

 

EXPERIENCIA AMARGA

Un hombre impío se jactaba de que no había nada que pudiese sujetar su voluntad a Dios y que le impidiera proceder como él quisiera.

Un domingo, mientras sus vecinos iban al culto, él se quedó en casa trabajando, para demostrar así que él hacía lo que quería.

Pero durante su trabajo le ocurrió un accidente que le ocasionó la pérdida total de un ojo y le dañó gravemente el otro. Durante el tiempo que tuvo que permanecer en casa para atenderse, reflexionó sobre su estado físico y reconoció lo peligroso de él. Por el peligro en que había estado su cuerpo, comprendió el peligro en que se hallaba su alma, si no se humillaba y arrepentía de sus pecados delante del Señor. Así lo hizo, y desde entonces pudo dar alabanza al Señor por su gracia y misericordia, y por haberle hecho reconocer su impiedad por medio de aquel accidente.

 

EL JINETE PERDIDO

Al oír cierto hombre que habían sido descubiertos unos ricos depósitos de oro en una serranía lejana, juntó sus pocas posesiones, consiguió un buen caballo y emprendió un largo viaje por lugares desconocidos, en busca de fortuna. Después de dos días de camino llegó a un tramo donde tenía que atravesar un desierto. Era una mañana hermosa, despejada y fresca, y emprendió esta jornada con muy buen ánimo; pero al acercarse el medio día, el cielo se cubrió de nubes grises y a poco empezaron a caer ligeros copos de nieve; poco a poco empezó a caer más y más nieve y la tarde se iba oscureciendo rápidamente. De repente el jinete hizo un descubrimiento terrible: ¡Su caballo se había extraviado! Este acontecimiento lo hizo pensar en la muerte. ¿Encontraría alguno su cuerpo? ¿Cómo sería recibida la noticia de su muerte a sus familiares? Sus pensamientos no se detuvieron allí; trató de penetrar el velo del más allá. Ante su vista se presentaba la eternidad: a un lado veía el cielo y al otro lado podría ver el infierno. El Hijo de Dios a quien toda su vida había despreciado, era su juez. Por su mente pasaron todas sus acciones y se preguntó a sí mismo cuál sería el fallo del juez. ¿Iría al cielo? El bien sabía que no era digno de tal cosa. Entonces, ¿a dónde? Había desechado la invitación de misericordia que el Señor Jesús hace al pecador y por eso le aguardaba el infierno. No había alternativa. Mientras así pensaba dejó de nevar, pero se intensificó el frío. Sentía ya el jinete el sueño fatal que amenaza a los que están en peligro de morir helados.

Entonces cayó de rodillas, y le pidió Dios que le prolongara la vida para servirle, en ese momento se rindió a Cristo y fue fiel por todos los días que Dios le concedió después de esa dura experiencia.