Valor

 
 

Back Home Up Next


Valientes
Valor
Valorar
Vanagloria
Vanidad
Vejez
Venenos
Venganza
Verdad
Vicios
Victoria
Vida
Vida Cristiana
Virtudes
Visión
Voluntad
Voluntarios


Lista de Ilustraciones sobre Valor:

  1. ¿EN MANOS DE QUIÉN?

  2. PONERSE DE PIE

  3. VALOR MINISTERIAL ANTE EL GOBERNANTE

  4. VALOR PARA DECIR LA VERDAD

  5. EXCITANDO AL VALOR

 

¿EN MANOS DE QUIÉN?

Una pelota de basketball en mis manos vale unos $190.00
Una pelota de basketball en las manos de Michael Jordan vale alrededor de
$33,000.000
Todo depende de en manos de quién está el asunto.

Una raqueta de tenis en mis manos, no sirve para nada.
Una raqueta de tenis en manos de Pete Sampras, significa el Campeonato en
Wimbledon.
Todo depende de en manos de quién está el asunto.

Una honda en mis manos es un juego de niños.
Una honda en manos de David es el arma de la victoria del Pueblo de Dios.
Todo depende de en manos de quién está el asunto.

Dos panes y cinco peces en mis manos son un par de sandwiches de pescado.
Dos panes y cinco peces en manos de Jesús son el alimento para miles.
Todo depende de en manos de quién está el asunto.

Unos clavos en mis manos pueden servir para construir una pajarera.
Unos clavos en las manos de Jesucristo producen la Salvación de toda la
humanidad.
Todo depende de en manos de quién está el asunto.

Como has visto, todo depende de en manos de quién está el asunto.
Pon tus proyectos, tus preocupaciones, tus miedos, tus deseos, tus sueños,
tu familia y tus relaciones en manos de Dios.

No olvides "Todo depende de en manos de Quién está el asunto". 

 

PONERSE DE PIE

Esta es una historia verdadera que sucedió hace algunos años en la USC
(Universidad de Carolina del Sur).

Había un profesor de Filosofía que era un Ateo profundamente comprometido.
Su principal meta cada semestre era probar que Dios no podía existir. Sus estudiantes siempre tuvieron miedo de discutir con el por su lógica impecable.

Durante 20 años, siempre penso que nadie en su clase y fuera de el tenia el valor de ir en su contra. Claro, algunos habían discutido en clase alguna vez, pero nunca realmente en su contra; (mas adelante verán a que me refiero). Y no lo hacían porque él tenia una reputación.

Al final de cada semestre, en el ultimo día, el pediría a su clase de 300 estudiantes: "Si hay alguien que todavía cree en Jesús, póngase de pie!".

En 20 años, nunca nadie lo hizo. Ellos sabían lo que venia después, el diría: "Porque todo aquel que cree en Dios es un tonto. Si Dios existiera, el lo demostraría impidiendo que este pedazo de gis se rompiera al golpear el piso, será tan sencillo para El, probar que es Dios, y aun así no puede hacerlo". Y cada año azotaba un pedazo de gis en el suelo para que se rompiera en pedazos. Los estudiantes no podían hacer mas que mirar.

La mayoría de los estudiantes terminaban convencidos de que Dios no existe. Ciertamente, uno que otro Cristiano se había colado, pero por 20 años habían tenido miedo de ponerse de pie.

Pues bien, hace unos años, un joven que había oído historias sobre este maestro, se inscribió en esta clase pues sin él no podría terminar su carrera, tenía miedo. Durante los primeros 3 meses de aquel semestre, él oraba todos los días por tener el valor de ponerse de pie, sin importar lo que dijera el maestro, o que pensaran sus compañeros de clase. Nada de lo que dijeran quebrantaría su fe.

Finalmente llego el día. El profesor dijo: " Si hay alguien que todavía cree en Dios, que se ponga de pie!".   El profesor y la clase de 300 alumnos lo miraron fijamente, en shock, al momento que se ponía de pie en el fondo del salón.

El profesor grito "TONTO! Si Dios existiera él lo probaría evitando que este pedazo de gis se rompa al golpear el piso!".

Acto seguido arrojo el gis, pero al momento que lo hizo, el gis se resbalo de sus dedos y fue resbalando por su manga, por los pliegues de su pantalón y por su zapato hasta que, intacto, rodó por el suelo. El profesor quedo con la boca abierta observando el gis en el suelo, después levanto su mirada al joven que estaba de pie y salió corriendo del salón.

El joven entonces paso al frente del salón y hablo de su fe en Jesús por la siguiente media hora. Los 300 estudiantes escucharon como hablaba del amor de Dios hacia ellos y de su poder.

 Ahora tienes 2 opciones:

1.- Escuchar ésta historia y mantener tu testimonio privado en silencio.
2.- Declarar a tus amigos tu fe y relación con Dios, y brindarles el valor que todos necesitamos diariamente.

A veces lo único que necesitamos hacer es PONERNOS DE PIE.

Pastor Abel Vázquez González

 

 

VALOR MINISTERIAL ANTE EL GOBERNANTE

El Rdo. Pedro Cartwright, valiente evangelista metodista, en los primeros días de la existencia de esta denominación fue invitado a predicar en una de las iglesias de la ciudad de Nashville, Estado de Tennessee, Estados Unidos de Norteamérica.  Cuando iba a comenzar su sermón, el pastor de esa iglesia le dijo al oído y en voz muy baja: “Acaba de entrar el señor Andrés Jackson: Tenga cuidado de no decir algo que lo ofenda”. (En aquel tiempo el señor Jackson era el Presidente de ese país). Se dice que el señor Cartwright comenzó su sermón más o menos de esta manera: “Me acaba de decir vuestro pastor que el Presidente señor Andrés Jackson, está en la congregación y qeu debo tener cuidado con lo que hable yo para no ofenderlo; pero yo digo esto: Si Andrés Jackson no se arrepiente de sus pecados y no cree en el  Señor Jesucristo, Dios condenará su alma de la misma manera que condenará la de un negro de Guinea”. 

Se dice que desde aquel día el señor Jackson fue un buen amigo de aquel evangelista.

 

VALOR PARA DECIR LA VERDAD

Galileo necesitó valor para anunciar al mundo en su día que la tierra se movía en una órbita alrededor del sol, y no el sol alrededor de la tierra. El papa lo amenazó con excomunión porque sus ideas eran contrarias a las de la iglesia romana. Desgraciadamente Galileo por fin negó lo que él creía que era la verdad, para evitar el castigo papal.

Guillermo Wilberforce tuvo valor para condenar la esclavitud cuando las leyes de su patria, Inglaterra permitían la compra y venta de personas.  Abraham Lincoln se mostró valeroso para tratar de librar a los esclavos en los Estados Unidos del Norte.

Nosotros necesitamos valor para oponernos al tráfico de licores, a la lotería nacional, y a otras prácticas que son contrarias a las leyes de Dios y al bienestar del hombre.

 

EXCITANDO AL VALOR

Parece que los antiguos hacían algo más para excitar el valor de los soldados, que meramente exhortarlos a que fueran valientes.  Esto se manifiesta claramente en esta cita: “Una circunstancia que grandemente tiende a inflamar en ellos el valor heroico, es la manera en que se forman sus batallones. Nunca se juntan o se incorporan por casualidad; pelean por tribus, unidas por consanguinidad, formando una familia de guerreros: las personas más amadas están muy cerca de ellos en el campo.  En el fragor de la batalla oye el soldado los gritos de su esposa y de sus hijos.  Ellos son los amados testigos de sus hazañas y los que aplauden su valor, comprendiéndolo y apreciándolo al instante.  Los heridos buscan a su madre y a su esposa; sin desmayarse ante el aspecto que presentan éstos, las mujeres cuentan las heridas de honor, limpian la sangre y tienen el suficiente valor para mezclarse con los combatientes y exhortar a los suyos a que realicen actos de heroísmo”.