Indiferencia

 
 

Back Home Up Next


Idolaría
Ídolos
Iglesia
Ignorancia
Igualdad
Imitar
Impiedad
Impreparado
Imprudencia
Incomodar
Inconcluso
Incorruptible
Incredulidad
Indeciso
Indicaciones
Indiferencia
Inexperiencia
Influencia
Ingratitud
Insensato
Insistencia
Inspiración
Intercesión
Interés
Ironía
Irreligioso

 

Lista de Ilustraciones sobre la Indiferencia:

  1. MI PAÍS NECESITA A CRISTO

  2. CARTA DE SATÁNAS

  3. EL HUMO DE LA INDIFERENCIA

  4. "EN CUANTO LO HICISTEIS"

 

MI PAÍS NECESITA A CRISTO

En una reunión internacional de jóvenes en la Ciudad de Nueva York, se nos ha dicho, que un joven americano le preguntó a una muchacha de cultura de Burma que ¿cuál era la creencia religiosa de la mayoría de los Burmeses? La joven le informó que era el Budismo.

El americano dijo casualmente "Oh bueno, eso no importa mucho, todas las religiones son iguales." La joven Burmesa, mirando directamente al joven, dijo, "Si hubieras vivido en mi país no estarías diciendo eso! Yo he visto lo que siglos de superstición, temor e indiferencia a los problemas sociales han hecho a mi gente. Nosotros necesitamos la verdad y la edificación del Cristianismo. Cuando me hice cristiana me costó algo. Si tu religión te hubiera costado un poco más, estarías más al tanto de su superioridad. Mi país necesita a Cristo". Enero 1998 The Gospel Standard

 

CARTA DE SATÁNAS

Te vi ayer cuando comenzabas tus tareas diarias. Te levantaste sin ni siquiera orar a tu "Dios". En todo el día no hiciste nada de oración; de hecho, ni recordaste bendecir tus alimentos. Eres muy desagradecido con tu Dios, y eso me gusta de ti. También me agradaba la enorme flojera que demuestras siempre en lo que se refiere a tu crecimiento cristiano. Rara vez lees la Biblia y cuando lo haces estás cansado. Oras muy poco y muchas veces recitas palabras que no meditas.

Por cualquier pretexto llegas tarde o faltas a tus reuniones de formación. ¿qué decir de tus quejas?, al cooperar en la evangelización o diezmo. Todo eso es útil para mí. No puedo describirte como me alegra que en todo éste tiempo en que estás siguiendo a tu Dios, no hayas cambiado tu manera de comportarte.

Tantos años, y sigues como al principio, crees que no tienes nada que cambiar. Me encantas. Recuerda que tú y yo hemos pasado muchos años juntos, y aún te detesto. Es más, te odio porque odio a tu Padre. Solamente te estoy usando para molestarlo. Él me echa del Cielo y yo voy a utilizarte mientras pueda para vengarme de Él. Mira ignorante, tu eres tan idiota que me has cedido tu existencia y yo voy a hacer que vivas un verdadero infierno en vida.

Aún estaremos juntos doblemente, y esto realmente va a dolerle a tu Dios. Con tu cooperación voy a mostrar quien realmente es el que gobierna tu vida. Con todos los momentos rendidos que nos hemos pasado. Hemos disfrutado juntos muchas películas XXX, y ¿qué decir de las veces que hemos ido a los "espectáculos artísticos en vivo?" Aquel día de tu debilidad con aquella persona simpática, ¡que bien nos la pasamos!. Pero más me agrada que no te arrepientes, sino que reconoces que eres joven y tienes derecho a gozar la vida, piensas que solo eres cuerpo y no tienes un alma que guardar para la eternidad. No hay duda: eres de los míos.

Disfruto mucho los chistes colorados que dices, y que escuchas. Te ríes por lo gracioso de ellos, yo me río de ver a un hijo de Dios participando en eso. El hecho es que ambos la pasamos bien. La música, vulgar y de doble sentido que escuchas me encanta. ¿Cómo sabes cuales son los grupos que me gusta escuchar? También disfruto mucho cuando difamas y te revelas contra tu Dios. Me siento feliz cuando te veo bailando y haciendo ese tipo de movimientos que tanto fascinan, ¡cómo lo disfruto! Ciertamente cuando vas y te diviertes sanamente, me desilusionas, pero no hay problema, siempre habrá otra oportunidad.

Hay veces que me haces servicios increíbles cuando das malos ejemplos a los niños o cuando les permites que se desvíen de su inocencia, por medio de la televisión o cosas por el estilo. Son tan perceptivos que fácilmente imitan lo que ven. Te lo agradezco mucho. Lo que más me agrada es que rara vez tengo que tentarte, casi siempre caes por tu cuenta.

Buscas los momentos propicios, te expones a situaciones peligrosas; buscas mis ambientes. Si tuvieras algo de sesos cambiarías de ambiente y compañías; recurrirías a la Iglesia y entregarías realmente tu vida al que dices llamar "tu Dios", y aún vivir más el resto de tus años
bajo la guía del Espíritu Santo. No acostumbro enviar este tipo de mensajes, pero eres tan conformista espiritualmente que no creo que vayas a cambiar.

No mal entiendas, aún te odio y no me interesas en lo más mínimo. Si te busco es porque me agrada tu manera de comportarte y hace quedar en ridículo a Jesucristo.

Tu enemigo que te odia. Satanás, o como me quieras llamar.

 

EL HUMO DE LA INDIFERENCIA

No hace mucho que una familia entera pereció en un incendio en su propia casa. No fueron consumidos por las llamas, sino sofocados por el humo. No se vio llama alguna, ni ninguna otra señal alarmante podía observarse desde la calle; pero esto no obstante, la muerte hizo presa de todos ellos, tan ciertamente como si hubieran sido convertidos en cenizas.

Así es de fatal el pecado en sus consecuencias; pocos son destruidos por sus manifiestas y repugnantes o en sus llamas infernales, pero hay multitudes que perecen sofocadas por el humo de la indiferencia y por el adormecimiento espiritual.

 

"EN CUANTO LO HICISTEIS"

A través de los siglos estas palabras de Jesús han sido la inspiración para prestar servicio en su nombre. Se han dado alimentos y medicinas a personas que tienen hambre y a personas que están enfermas. Los extranjeros han sido recibidos con bondad, y los prisioneros ha sido visitados con compasión. Santos altruistas has buscado el rescate de los borrachos y de los abandonados moralmente. Hombres y mujeres heroicos han ido hasta las partes más apartadas del mundo a predicar el evangelio a los perdidos. Pero no olvidemos la advertencia: "En cuanto no lo hicisteis…" ¿Estamos dejando pasar oportunidades de hacer algo por Aquel que hizo tanto por nosotros?