Honradez

 
 

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Lista de Ilustraciones sobre la Honradez:

  1. LUCIO QUINCIO CINCINATO - BUEN AGRICULTOR, GOBERNANTE Y MILITAR

  2. HONRADEZ SINCERA

  3. VENTAJA DE LA HONRADEZ

  4. EL LUGAR DE REUNIÓN

  5. EL ESPÍRITU DE UNA MONEDITA DE 10c.

     

EL ESPÍRITU DE UNA MONEDITA DE 10c.

Hace varios años un amigo pastor se mudó a Houston, Texas. Algunas semanas después de su llegada, tuvo la ocasión (oportunidad) de subirse al camión para ir desde su casa al centro de la ciudad, cuando se sentó, descubrió que el chofer le había dado 10 c. de más

Mientras pensaba en que hacer, alternadamente aparecieron pequeñas figuras angélicas sentadas en sus hombros y diciéndole qué hacer.

Uno decía, "más vale que le regreses los 10c, sería malo quedarte con él". En el otro hombro una voz que decía, "Olvídalo, sólo son 10c, ¿Quién se va a preocupar por una cantidad tan pequeña, además, la compañía de camiones recibe mucho dinero de todos modos. Con los millones de cada día no les hará falta. Acéptalo como un regalo de Dios, quédate con él y no digas nada.

Cuando llegó a la parada, se paró momentáneamente en frente de la puerta, y, dándole la moneda al chofer dijo, "Ten, me diste cambio de mas" El chofer contestó, "¿No es Usted el nuevo pastor que acaba de llegar a la ciudad?, he estado pensando últimamente en ir a alguna iglesia, solo quería ver qué haría Usted si le daba 10c de más"

Cuando mi amigo se bajo del camión literalmente se agarro del poste mas cercano y sosteniéndose dijo, "Ay, Dios, ya mero vendía a tu hijo por una moneda de 10c".

 

LUCIO QUINCIO CINCINATO - BUEN AGRICULTOR, GOBERNANTE Y MILITAR

Puede decirse que esto era Lucio Quincio Cincinato, quien vivió por los años 519 a 439 a. de J.C. y era un rico patricio. Por un delito que cometió su hijo Caeso, tuvo que pagar una multa y quedó en la ruina. Entonces se dedicó a la agricultura: trabajo que fue su principal ocupación en el resto de su vida. En Roma se tenía un problema legislativo: se discutía la ley Terentilia Arsa, sostenida por los tribunos; y los patricios hicieron que a Cincinato se le nombrara cónsul.

El cónsul romano era un magistrado que durante un año sobrellevaba las responsabilidades que le imponía la primera magistratura de la república, y disfrutaba de los derechos que eran propios de ese puesto. Dos cónsules actuaban al mismo tiempo durante el mismo año.

Cincinato estaba trabajando en sus campos que tenía cerca del Tíber cuando unos lictores le notificaron el nombramiento, el cual aceptó aunque sintió tener que abandonar sus trabajos agrícolas. En el año de su consulado restableció la tranquilidad entre los tribunos y los plebeyos. Al terminar el año volvió a sus actividades del campo, aunque el Senado quería que continuara como cónsul, lo cual Cincinato no aceptó.

Cuando los volscos, los ecuos y los aqueos intentaron apoderarse de Roma, el Senado nombró dictador a Cincinato, le concedió poderes absolutos, y fue a notificarle tal designación: lo encontraron cuando estaba con la mano en el arado cultivando sus tierras. Aceptó el nombramiento, fue a Roma y el pueblo lo recibió con júbilo. Después se puso al frente de las legiones romanas, dirigió los combates, y derrotó, uno por uno, a todos los enemigos de su patria. Regresó a Roma victorioso, con un rico botín, habiendo asegurado para ella la paz internacional, a lo menos por lo pronto; y renunció al poder que se le había otorgado. El Senado y los cónsules quisieron nombrarlo dictador por segunda vez, aunque ya tenía ochenta años de edad; pero él no cedió a sus instancias, y regresó a su finca para seguir cultivando la tierra y vivir como un simple ciudadano.

En todos los cargos que desempeñó Cincinato, demostró que era un hombre de vida recta, honrado, íntegro, hábil como estratega militar y legislador, y poseedor de un patriotismo intenso y puro.

 

HONRADEZ SINCERA

Se narra que hace años, cuando la esclavitud existía en los Estados Unidos, en un mercado de esclavos, un joven negro estaba en venta. Un señor benévolo se acercó a él y el preguntó: "Si yo te compro, ¿te portarás con honradez? El muchacho repuso sinceramente: "Seré honrado, me compre usted o no".

 

VENTAJA DE LA HONRADEZ

Un mendigo pidió una limosna al doctor Smollet, y éste le dio por equivocación una moneda que tenía el valor de veintiséis pesetas. El pobre pensó que el doctor le había dado eso por equivocación y lo siguió para devolverle la moneda. Luego el doctor Smollet se la devolvió, con otra como premio por su honradez, diciéndole: "¡En qué vivienda habita la honradez!".

 

EL LUGAR DE REUNIÓN

Cierto día salieron a pasear juntas por un lugar, donde se celebraba una hermosa fiesta, la Ciencia, la Fortuna, la Resignación, la Honradez. En el camino dijo la Ciencia: Amigas, como puede darse el caso de que nos perdamos unas de otras en la fiesta, es bueno convenir el lugar donde podamos encontrarnos de nuevo: a mí podéis encontrarme en la Biblioteca de aquel sabio médico, el doctor X que, como sabéis, es uno de mis viejos y mejores amigos.

La Fortuna dijo: --Yo me iré a esperarlas en el lujoso palacio de aquel poderoso millonario a quien, como sabéis, siempre acompaño.

La Resignación dijo a su vez: --A mí me encontraréis en la pobre y triste choza de aquel viejecito a quien con tanta frecuencia veo, y quien, sin exhalar jamás una queja, ha vivido tantos años sufriendo los horrores de su negra suerte.

Como notasen las compañeras que la Honradez se mantenía callada, le preguntaron: --A ti, amiga, ¿donde te encontraremos? La Honradez, bajando tristemente la frente, respondió: --A mí, quien una vez me pierde, difícilmente me vuelve a encontrar.